En el marco de la atención sanitaria, la labor del Farmacéutico de Atención Primaria (FAP) ha adquirido un papel crucial en el proceso de validación de tratamientos, destacando el caso particular de Paxlovid® (Nirmatrelvir/Ritonavir).
Con la autorización de comercialización de este tratamiento por vía oral para la Covid-19, se estableció la
necesidad de una validación farmacéutica previa a su dispensación debido al perfil de interacciones y advertencias especiales de uso que tiene este fármaco. Esta necesidad fue
establecida por la Agencia Española del Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), permitiendo a cada Comunidad Autónoma establecer su propio circuito.
La inclusión del FAP en este proceso de validación farmacéutica contribuye significativamente a la seguridad y eficacia del tratamiento, especialmente en poblaciones vulnerables. En esta entrada del blog, comentaremos la experiencia en la Comunidad de Madrid, detallando el proceso de validación del que forman parte los FAPs y revelando el perfil de los pacientes beneficiados de esta nueva alternativa terapéutica.
¿Qué circuito se estableció en la Comunidad de Madrid?
En la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM) se estableció un procedimiento que otorga un papel esencial al FAP en el proceso de validación y dispensación de este fármaco. Tras la prescripción realizada por el médico de familia (MF) en el centro de salud, el paciente es citado en la agenda del FAP para su valoración, donde se revisa la historia clínica del paciente, para abordar diferentes aspectos:
- Que el paciente cumple los criterios de priorización que están establecidos para acceder a este tratamiento .
- Por otro lado, se revisan también las interacciones farmacológicas con el resto de la medicación del paciente y las contraindicaciones clínicas que puede presentar de acuerdo a su estado de salud. Las interacciones que se detectan en este proceso se comentan con el MF y se valoran conjuntamente, para comprobar si pueden ser subsanables. En caso afirmativo, se puede seguir con el proceso de dispensación o, por el contrario, si existe contraindicación no se realiza la dispensación del fármaco.
- Revisión de la función renal para corroborar si es necesario un ajuste de la dosis del fármaco.
En caso de que esta validación sea favorable, se tramita la dispensación. Para ello, los farmacéuticos del Área de Gestión de Atención Primaria preparan la medicación para su envío. En el caso de requerirse un ajuste de dosis, los farmacéuticos realizan un reacondicionamiento del blíster para ajustar el número de comprimidos a la función renal del paciente, evitando potenciales errores de medicación. Además, se añade, junto con la medicación, una hoja informativa al paciente para que conozcala pauta y la información más relevante de esta medicación, además del prospecto.
¿Cómo se realiza la dispensación y el seguimiento?
La medicación es enviada al centro de salud, donde el paciente acude a recogerla. El circuito finaliza con una llamada del FAP al paciente a las 24 horas para comprobar la comprensión de la posología y resolver todas sus dudas relacionadas con la medicación, como ¿cuáles son los efectos adversos más frecuentes?, ¿se puede fraccionar el comprimido?, etc.
¿Qué pacientes se han beneficiado del tratamiento con Paxlovid®?
A principios de 2023 se realizó un estudio descriptivo para analizar el volumen de prescripciones que habían sido validados por los FAPs en toda la CAM de abril a diciembre de 2022, y también para conocer el perfil de los pacientes que habían recibido finalmente este tratamiento.De las más de
1.400 prescripciones que fueron realizadas por los MF durante el periodo de estudio, unas 800 (aproximadamente el 60%) fueron
favorables. En cambio, cerca de 600 (el 40% restante)
no fueron dispensadas, por los siguientes motivos:
- el 13,3% no fueron dispensadas debido a contraindicaciones,
- el 10,6% no cumplían con los criterios establecidos,
- el 13,1% no se ha podido determinar el motivo,
- y un 5,5% que a pesar de ser validado, el paciente no acudió al centro de salud a recoger la medicación.
Los pacientes que recibieron Paxlovid® presentaron una edad media de
74,3 años, siendo dos terceras partes (el 59%)
mujeres. Además, el 56,7% de ellos eran
mayores de 65 años con al menos un factor de riesgo para progresión (FRP). Asimismo, más de un tercio (el 36,1%) eran
inmunocomprometidos o con otras condiciones de alto riesgo, independientemente de su estado de vacunación. Se identificó que uno de cada cuatro pacientes (el 26,10%) requirió
ajuste de dosis por función renal, principalmente en aquellos mayores de 65 años con ≥1 FRP.En términos de perfil de pacientes, queda claro que aquellos a los que se les dispensó el fármaco eran principalmente
personas de edad avanzada con al menos un factor de riesgo para la progresión de la enfermedad. Esta información es esencial para la
planificación y ejecución de estrategias de salud pública, así como para la toma de decisiones clínicas en el ámbito de la atención primaria.
Y como conclusiones… ¿Qué ha aportado el FAP en la validación de este fármaco?
Los resultados obtenidos de este análisis revelan la importancia de la validación por parte del FAP en el proceso de dispensación de Paxlovid®, ya que se asegura la correcta priorización de pacientes candidatos a este tratamiento. Además ha permitido garantizar un uso seguro y adecuado de Paxlovid en los pacientes, ya que se trata de un medicamento con complejidad de manejo clínico debido a las múltiples interacciones y contraindicaciones que presenta
Entrada elaborada por Ana Blázquez Valerón (Servicio de Farmacia de Atención Primaria, Dirección Asistencial Sur. Servicio Madrileño de Salud), ganadora del
primer premio del XXVI Congreso SEFAP a la mejor comunicación oral (que tenéis disponible
aquí)
La publicación de esta entrada se ha realizado con carácter personal y no tiene por qué representar la posición de la organización en la que desarrolla su actividad profesional.
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